HA LLEGADO PARA QUEDARSE: LA PSICOLOGÍA DEPORTIVA

 

Paso a paso, lenta pero firmemente, club a club, modalidad a modalidad y sobre todo entrenador a entrenador, el psicologo deportivo va ganando su espacio dentro de los organigramas técnicos de las diferentes especialidades deportivas. Unas veces (las menos desgraciadamente) encuadrados como miembros de pleno derecho dentro de los staffs técnicos trabajando desde la propia cancha, los casos anteriores de Patricia Ramírez o el más reciente con el Sabadell de Lorena Cos lo demuestran y otras las más, contratados de manera particular por deportistas de elite, no hacen más que ponernos de manifiesto lo importante de esta ciencia aplicada al deporte. Pero, ¿por qué es importante la psicología en el deporte?

No hay más que oír cualquier rueda de prensa de un entrenador o un jugador. Siempre dicen cosas como “hemos salido relajados”, “estábamos demasiado confiados” (falta de entrenamiento en activación). O al revés: “nos hemos puesto nerviosos”, la ansiedad nos ha superado” (falta de entrenamiento en manejo de la ansiendad). O cosas como: “nos ha faltado confianza” (falta de entrenamiento en autoconfianza), “el árbitro nos ha desconcentrado” (falta de entrenamiento en concentración).

Todas estas son cuestiones psicológicas que se pueden manejar, para tenerlas controladas y que no nos den sorpresas. Requieren entrenamiento. No se deben dejar al azar, a la suerte de tener un buen día. Para ello la psicología aplicada al deporte dispone de un «Modelo Integrado» (al igual que la Preparación Física). Esto significa aunar en el propio campo de entrenamiento las diferentes áreas que inciden sobre el rendimiento deportivo: la Técnica, la Táctica, la Preparación Física y la Psicología. El método de trabajo de la Psicología del Deporte es un entrenamiento propiamente dicho: un entrenamiento psicológico. Es una parte más del entrenamiento global, del entrenamiento integral. Y el método debe ser especifico para cada deporte, basándose en la dinámica y lógica interna de cada deporte. El lugar del entrenamiento psicológico debe ser el propio campo deportivo: por ejemplo un psicólogo deportivo de baloncesto debe hacer sus entrenamientos psicológicos en la cancha de baloncesto, con balón, previsualizando situaciones, disminuyendo la carga mental del deportista para superar determinadas acciones (el tiro libre, el tiro liberado o sólo,toma de decisones en últimas posesiones en partidos de máxima igualdad etc..).

Es curioso pero muchas veces se nos olvida que el deportista es una persona en su totalidad. Es una unidad compuesta por diferentes sistemas inseparables: el sistema físico-biológico-motor, el sistema psicológico-cognitivo, el sistema afectivo, el sistema social (y el espiritual también para el que crea y lo necesite). Por tanto, que el máximo rendimiento deportivo, sólo es posible si el entrenamiento del deportista es integral: abarca a todos los sistemas de manera unificada, integrada. La mejora producida por el entrenamiento (concepto de “adaptación”) sólo es eficiente si dicho entrenamiento es realizado bajo las condiciones de la competición. Por tanto, el entrenamiento psicológico no debe ser aislado, sacado del contexto de la competición. Debe ser acorde con y análogo a las condiciones que se van a presentar en los partidos o competiciones.

El entrenamiento psicológico integrado debe trabajar con ejercicios significativos (es decir, aplicados y aplicables a las situaciones reales de juego) y dentro de un contexto competitivo real. En la base de toda esta metodología subyace el concepto de “Transferencia”: mediante un entrenamiento integrado, el deportista conseguirá transferir mejor las adaptaciones conseguidas en los entrenamientos a las competiciones o partidos, acercándose de esta manera a su máximo rendimiento (objetivo último).

Los beneficios del entrenamiento integrado son varios:

1º Acercan al máximo rendimiento, haciéndolo más probable de obtener.

2º Hacen que el rendimiento sea más estable, regular y consistente.

3º Es motivante: unos aprendizajes significativos redundan siempre sobre la motivación, la confianza y la autoestima de los deportistas, debido a que éstos los ven como reales, como útiles para ellos. Además, esta metodología se realiza normalmente mediante ejercicios divertidos, sí de esos que no vienen en los libros. Y es que todo deportista pone en juego cuando compite tanto sus habilidades físicas, como las técnicas y tácticas. Pero también pone de manifiesto sus habilidades psicológicas. Por lo tanto,resulta necesario entrenarlas, así como también como se entrena la técnica, la táctica, o las capacidades físicas.

 

 

Acerca de Patxi Ortiz de Zarate

Patxi Ortiz de Zarate, es colaborador habitual en Deporteytalento.com, además de Psicologo, Master en Psicología del deporte, entrenador de baloncesto, y formador de entrenadores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *