OBSERVACIONES A LA LIGA UNIVERSITARIA.

Dentro del simposio sobre “Baloncesto inteligente” organizado el pasado 22 de Junio en Mollet del Vallés por la fundación Aíto, tuvo lugar la presentación oficiosa de lo que sería la primera liga de baloncesto universitaria en España. Vieja o de reciente aspiración no hay asunto en el ámbito deportivo-educativo que pueda llegar a tener más calado, y mayor impacto en una sociedad deportiva como en la que vivimos actualmente.

Anhelada por unos y puesta en tela de juicio por otros no pasa desapercibido el deseo de trasladar al modelo deportivo español, las dimensiones de un deporte como el universitario que nunca tuvo las perrogativas, el seguimiento ni la importancia que tiene en el mundo anglosajón y que pretende dar respuestas al modo de integrar la practica deportiva y todo lo que ello conlleva en el ámbito educativo. Como dos actores que están distantes y en permanente enfrentamiento deporte y educación están condenados a entenderse y corresponder al único fin que están diseñados trabajar en conjunto por una sociedad mejor y más preparada.

En casi 2 años el modelo que dibujamos de una liga universitaria http://www.deporteytalento.com/blog/2021-odisea-liga-universidad-baloncesto/ apenas ha variado mucho. No obstante a la par y después de tener los primeros detalles de como seria esta primera liga universitaria en la ponencia a cargo de Salvador Alemany, queremos resaltar y emitir las siguientes observaciones:

1- Creemos en esta posibilidad no como un sueño sino como una certeza, como un proyecto tangible,serio, posible y realizable. El reto a desarrollar sería que al igual que las megaligas europeas de fútbol y baloncesto han dado un gran paso en estos últimos años acercandose a sus estandares de negocio como entretenimiento, espectáculo, producto televisivo y de marketing que son, una liga universitaria debiera acercarse a sus objetivos articulando la mejora de la educación, la transmisión de valores y el desarrollo de las personas, no pensando en un retorno económico sino en un producto de activismo social, desarrollo deportivo y mejora educativa. Un proyecto para las personas.

Para ello no solo es necesario una concentración de recursos económicos, de infraestructura, y funcionamiento sino – y he aquí la parte más difícil- un consenso político, social y como no de los diferentes estamentos deportivos de este país en este caso refiriéndonos al baloncesto de la FEB, ACB,ABP y las universidades.

2- Hablaba Salvador Alemany, que la idea se sustenta en no desnaturalizar lo que ya hay. Hizo hincapié en que la creación de la liga no trataba de acabar con la estructura que nos hemos dado, sino adaptarla – vincular cada equipo de liga LEB a una universidad de su provincia, sostuvo- si bien dejo abierta la posibilidad de equipos ACB que así lo quisieran entren a formar parte de la liga – aportando en modo de cesión o trasbase de jugadores desde las categorías junior o Eba hacia el equipo universitario-. Pero dejemos de momento el tema ACB al que volveremos luego.

Por partes, para la universidad uno de los puntos cardinales con los que nace la liga y que se hace absolutamente necesario es hacer posible una mayor identificación y representatividad del conjunto de las universidades en la sociedad, junto a un mayor sentido de pertenecia de los actores -jugadores, entrenadores, personal, estudiantes, aficionados, familiares, etc- con el hecho de poder representar una institución educativa en la cual han estudiado, lo hacen o van a hacerlo. En este caso el alumn@ es estudiante, compañer@ de clase, de habitación y jugad@r de baloncesto a la vez. Todos se conocen, todos conviven, todos se identifican y todos representan a la universidad.

Es obvio que habrá que contar con una inversión económica que dote de una estructura donde los estudiantes tengan medios profesionales de entrenamiento para optimizar el entrenamiento y sobretodo en gran medida dotación de becas para aquellos alumnos a los que su trayectoria deportiva y académica así lo diga -no construcción de pabellones porque en la mayor parte de los casos los campus ya los tienen y en muchos casos inutilizados -, las universidades recibirián a cambio por primera vez la mayor movilización y sentido de pertenencia de los que nunca han disfrutado. Esto de por sí ya es un cambio, un retorno a la inversión.

3- La presencia de Salvador Alemany así como la de Aíto no es casual, desde su posición cercana a ámbitos de decisión del ámbito universitario y el haber sido máximo responsable de la sección de basket del Barcelona, dota de credibilidad al proyecto y permite estar desde ya con presencia en los comités de decisión de las universidades – más después de escuchar las palabras de uno de los responsables de la universidad Ramón LLull muy favorables al proyecto- y también por lo que en el caso del propio Aíto comentaba en lo referente a sus reuniones con ACB y FEB, y la disposición de los diversos estamentos incluyendo al CSD como muy buena pero con las reticencias lógicas de un proyecto de esta magnitud.

Un acuerdo de mínimos permitiría de principio la concreción y puesta en marcha de la liga – número de equipos participantes, organización arbitral, organización de la competición, formato de la liga, normativa y reglamento a utilizar…- pero siempre como remarco Salvador persiguiendo la calidad y la competitividad de la competición. No cabe en este punto sobre todo a nivel competitivo las medias tintas, no puede haber una rebaja de las condiciones competitivas que nos encontramos hoy día en ligas LEB.

Este acuerdo de mínimos redunda desde el principio en otro de los objetivos fundamentales y es que permita implantar desde el inicio la posibilidad para los jugador@s/alumn@s puedan compatibilizar estudios y la practica deportiva a alto nivel. Empezaremos a hablar no ya de jugadores jóvenes de equipos de cantera, sino de estudiantes, de alumn@s que mediante la practica deportiva optan a unos estudios de grado superior que les permita tener un futuro profesional más alla del deporte de competición.

4- La liga debería empezar estableciendo un compromiso para todos los participantes, para con el tiempo ir creciendo en todos los aspectos, tanto en lo relativo a lo deportivo, lo institucional, lo educativo, y la distribución y difusión de todo ello. Una de las cuestiónes que los asistentes al simposio reflejamos en nuestras preguntas es qué sucede con la ACB. ¿ Cuál es el papel que deben tomar los equipos profesionales viendo los problemas que año tras año encuentran en la normalización de una liga profesional en España? ¿ hasta que punto los objetivos de la formación y enseñanza de baloncesto a nivel de escuelas y categorías de formación es obligación de los clubes profesionales?, y por último otra de las grandes cuestiones ¿ que sucederá con la tradición y cultura de nuestro país en cuanto al baloncesto de cantera donde clubes como Estudiantes y Joventud son referencia?.

Estas son preguntas a las que por el momento la ponencia no abordo, todo necesita un tiempo “ se daría libertad para que aquellos clubes de ACB que quieran puedan sumarse al proyecto” se dijo, con el respeto a lo que una tradición y cultura deportiva significan en nuestro país, debido a las perspectivas que se dibujan en cuanto al futuro del deporte profesional y su carácter macroeconómico, en este caso la posibilidad y la oportunidad que se presenta con esta liga es que el punto más alto de la pirámide del baloncesto de cantera en los equipos ACB es decir los equipos Junior y EBA pasen a la universidad vinculada a esos equipos, junto a toda la estructura técnica.

Esto permitiría por un lado hacer una separación completa entre baloncesto profesional y baloncesto formativo/universitario. A los clubes ACB les permitiría reducir su estructura, sus niveles de gastos y focalizar en la gestión de un equipo profesional de baloncesto que realmente es su razón de ser. Por otro lado las labores formativas de las categorías más iniciáticas -escuelas y hasta cadetes- seguiría perteneciendo a los colegios, clubes amateurs y semiprofesionales -que están pensados no para ser profesionales y sí realizar la gran labor de formar jugador@s-, incluso a los clubes de ACB que quieran seguir manteniendo esa estructura hasta que llega la edad junior. Son muchas las consecuencias positivas económicas, de igualdad y mayor competitividad, pero baste decir que esto permitiría evitar el desequilibrio y la no captación temprana de jugador@s de otras nacionalidades y de nuestra nacionalidad, en equipos de base, y que se pueda hacer esa misma captación por la propia universidad más adelante dotándole al jugad@r de un proyecto deportivo y educativo con un horizonte más estable y seguro.

La presencia de un posible draft siguiendo las pautas del modelo americano, sería a posteriori ya en un futuro a medio plazo, el punto intermedio, la unión entre este baloncesto aún formativo y el mundo profesional. Quedaría lejos y habría que calibrar muy bien cómo se ejecutaría – derechos de formación de jugadores, como se establecerían las elecciones de jugadores, las aportaciones de la ACB por premiar la formación y poder captar jugadores desde esta liga- pero que duda cabe que de cara al futuro permitiría equilibrar e igualar más la competición profesional en ACB y darle un gran aliciente.

5- Es una liga y un proyecto como decía Eduardo Portela difícil, no cabe duda, poner de acuerdo a ámbitos y estructuras competenciales tan diferentes, o por lo menos instituciones que han vivido dándose la espalda tanto tiempo es difícil, pero con voluntad, es perfectamente posible. Ahora se dan las condiciones para llevar a cabo esta empresa, el momento es la oportunidad- la crisis del baloncesto profesional y semiprofesional en España es evidente- y como decía Aíto no dejar pasar otros 19 años.

Desde Deporte y Talento nos ofrecemos a prestar todo el apoyo y disposición para ayudar a que esta idea pueda materializarse.

 

 

 

 

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